Rusia – Historia

Firmes, pero sin olvidar sus raíces

La inmigración rusa comenzó a llegar a la Argentina durante el siglo pasado, pero, al igual que para los demás países de Europa del Este, se intensificó durante los períodos pre y post guerras mundiales y la revolución rusa de 1917. Poco tiempo después comenzaron a llegar los colonos rusos a Oberá. Sin seguir un estricto orden cronológico, podemos citar como las primeras familias arribadas a: Bielakowich, Zabczuk, Kowalszuk, Stepanenko, Arciuch, Krivonosoff, Okulovich, Kislo, Susko, Svorak, Krysiuk, Kriwenski, Mielnik, Donchenko, Bikowich, Zahorski, Sedoff, Kasukievich, Pasternak, Prosianik, Basila, Wosniuk, Czuaj, Niewtarowicz, Demkzuk, Molodoski, Mikoluk, Lotocki y Articzuk. Todos se dedicaron especialmente a la agricultura. Se organizaron jurídicamente el 7 de febrero de 1987,
inmediatamente después de haber celebrado el pre milenio del Bautismo del Dnieper. La comisión fundadora estuvo presidida por Alejandro Bielakowich.Los rusos recordaron siempre a su madre patria. En ese sentido, durante la Segunda Guerra Mundial, fundaron en Oberá la agrupación Victoria, destinada a proveer de alimentos y dinero a la necesitada Rusia.

Como en casa

La casa en el Parque de las Naciones fue la de Basilio Mielnik, inmigrante ruso que la construyó entre 1932 y 1937. Fue elaborada artesanalmente y trasladada al Parque sin desarmar.
El estilo es de la Europa Oriental. Esta casa se utiliza sólo como museo.
En tanto, la cabaña o taberna siberiana es un salón de festejos construido con troncos de pino paraná. Con una longitud de 25 metros de largo por once metros de ancho. También los bancos o sillas son de troncos. La galería consta de 15 metros de largo por cuatro metros de ancho. La terraza une el museo con la cabaña siberiana.