Italia – La Colectividad

Tarantela, muzarella y pasión

A partir de la sanción de la Constitución Argentina en 1853, el pueblo italiano sintió que las puertas de este país estaban abiertas de par en par a sus sueños y aspiraciones. Preparon sus valijas y con el alma aventurera y sin miedo a lo desconocido, como la mayoría de los pueblos latinos, gano espació a la mar y se convirtió en la comunidad más numerosa de inmigrantes en nuestro país… por lejos.

Así, arribaron a estas tierras comerciantes, industriales, técnicos, operarios y hasta algunos artistas, pero la mayoría de los recien llegados fueron agricultores que trajeron la cultura del duro trabajo campesino.

Casa típica. Fachada principal inspirada en las construcciones de la región Emilia Romana

Su presencia colmó los infinitos campos argentinos y se convirtieron en los pilares fundamentales del progreso del país, sobre todo en la primera mitad del siglo XX.

Su primer destino fue Capital Federal y el -por entonces en formación- gran Buenos Aires. La Boca del Riachuelo, se convirtió en un símbolo de esa nacionalidad a tal punto que, en una oportunidad propusieron crear una república independiente en ese sector de la capital argentina.

A Misiones llegaron en forma esporádica y a Oberá arribaron entrada la década del 20 donde ahora históricas familias se conviertieron en los principales puntales del crecimiento de la ciudad como Bárbaro, Graziosetti y Sartori quienes se ubicaron en el sector Oeste de la actual ciudad, hoy la zona que comprende las avenidas Libertad e Italia.

Se dedicaron a la agricultura, introdujeron uva, fabricaron vinos y elaboraron toda clase de comidas caseras.

De profunda religiosidad, a los italianos se debe también la imposición de San Antonio de Padua como patrono de la ciudad.

Algunos años después de la llegada de los primeros italianos, otra importante corriente inmigratoria se afincó en Mariano Moreno, hoy Campo Ramón, entre ellos las familias: Carrara, Manarín, De Lorenzi, Filipin, Bonetti, Corona y Chiesa. En la misma época, llegaron a Campo Grande las familias: Lanciani, Michelón, Sartori, Bicci, Zorzi y Bonatto. Más adelante se sumaron los Forni, Morchio, Multineddu, Pasardi, Bovina, Altieri, Bachín, Schiavon, Lombardi y Radaelli.

Típico atuendo taliano de las regiones del centro y norte de la península.

Pueblo trabajador, honesto y sencillo, que se adaptó de inmediato al ritmo de vida que le propuso la selva y el constante crecimiento de la región.

La unión entre la comunidad de inmigrantes italianos siempre fue una constante, aunque en sus reuniones se sienta el carácter propio de su raza. Con la creación del Círculo Italiano Boschetti, en 1956, la comunidad se organizó tras un objetivo en común: mantener vivas sus costumbres con comidas típicas, música, canto, bailes y permanentes recuerdos y relatos de la lejana península. Con el tiempo, fundaron otra asociación cultural, la Dante Alighieri.

Con una ámplia trayectoria en comunidad y organización, en 1980 se unieron a la Fiesta del Inmigrante y desde entonces nunca la abandonaron.

Hoy, la colectividad tiene su casa típica en el Parque de las Naciones que está inspirada en una construcción de la Emilia Romana de la época del Imperio.

La música, baile y canto italianos se sienten en forma constante. El ballet el Giardino de Italia forma parte de la colectividad y participa año tras año en la fiesta con la tarantela, mazurcas, música romántica y clásica.

La colectividad presentó con cada edición los más varias atuendos típicos que van desde las tradicionales y abrigadas vestimentas del Norte italiano, hasta las del Sur, un poco más ligeras y sueltas, como las sociales inspiradas en la moda imperial, real, campesina o artesana aunque las más tradicionales se basan, para los hombres, en camisas blancas y pantalones con tiradores y en las damas blusas, delantal con chall, chaleco tejido y bordado.