La propuestas de un espectáculo de Luz y Sonido en el Parque de las Naciones, lugar que sintetiza una parte importante de la realidad étnica que nos caracteriza, conjugando un lenguaje estético particular, ofrece por sobre los recursos instalados, un atractivo adicional que puede ser explotado durante todo el año, autónomo como espectáculo, pero con manifiestos benéficos para todo el Parque.
Básicamente se montó, aprovechando las instalaciones arboledas y casas típicas de cada colectividad, un espectáculo de un espectáculo de gran impacto que exalta a través de la narración y el correspondiente efecto lumínico, vivencias propias de cada una de las culturas afincadas en Misiones, rescatando de ellas escenas de su historia, vida cotidiana, origen, idioma, música, costumbres, etc.
Aquí, dadas las particularidades de ámbito, con estas construcciones típicas cuidadosamente terminadas en detalles que remiten al diseño arquitectónico del país que representan, que no pueden ser observadas desde un solo lugar, nos referimos a un público itinerante, que en contingentes de hasta cien personas por ves se desplacen inducidos por el sonido y las luces, percibiendo los efectos envueltos por la sugestión del espectáculo que se desarrolla conforme el publico avanza.
Básicamente podemos identificar un trayecto en forma de herradura, en cuyo arco se agrupan las casas típicas, a izquierda y derecha. Podríamos entonces identificar este sector como el lugar donde se concatenan los distintos relatos acompañados de los múltiples efectos de luces y sonidos.
El recorrido y la visualización de espectáculo es de entre 40 y 50 minutos, abierta a todo tipo de público incluyendo a personas con capacidades físicas diferentes. Duración que permite reiterar en una misma noche tantas veces como se estime pertinentemente.
La particularidad de este tramo está dada en que las historias de acuerdo a la distribución que poseen las viviendas en el predio se entrecruzan tal como en la realidad ocurre en un barrio. Los miembros de una colectividad interactúan con los de otra y de este modo el espectador, en medio de la calle se ve cruzado de sensaciones provocadas por los acentos típicos, la referencia a sus comidas, danzas, músicas, etc.
Los visitantes transitan por entre el conjunto de viviendas de las colectividades sintiéndose inmersos en un lugar único en el mundo: un lugar que por destino ha sabido cobijar y hacer coexistir en paz a gente venida de los más dispersos lugares del mundo.-
