Brasil – La Colectividad

Veintitrés estrellas y una sola pasión

La inmigración brasileña a la Argentina se remonta a la época colonial cuando los esclavos llegaban a la tierra del Plata, hacia donde huían en busca de las ventajas de leyes que le otorgaran libertad. La llegada del pueblo brasileño -además de la cercanía fronteriza con ese país- le ofreció a Oberá las costumbres, comidas, la edificación y algunos graciosos giros idiomáticos que con el correr del tiempo se arraigaron al folclore oral de la zona.
La similitud de características geográficas y humanas de la zona ayudaron a la rápida adaptación de los brasileños a Oberá.

Un pueblo que siempre se mantuvo unido pero la verdadera identificación nacional la obtuvieron luego de la primera Fiesta del Inmigrante.Entre las familias más antiguas de la zona se destacan: Dutra, Gemelli, Staudt, Minuzzo de Oliveira, Viasselli, Borges, Pizzutti, Liessenfeld, Kornowski, Golik, Lemes, Feversani, Kruel, Bjorklund y Munaretto, aunque varias de estas tienen también orígenes europeos ya que sus antepasados recalaron en Brasil antes de asentarse en la Argentina. Allí nacieron algunos de sus hijos.

El espíritu alegre de los brasileños quedó impreso desde siempre en la Fiesta. Los conjuntos de batucadas que interpretaron sambas o aquellas que ejecutan música gaúcha o de la época imperial le dan a los festejos la incomparable alegría brasileña que en más de una oportunidad son bailadas por el ballet Mocedade o la batucada que surgió en el seno mismo de la colectividad. Las vestimentas típicas brasileñas presentadas por su gente, por lo general tiene que ver con trajes imperiales para sus reinas además de blancos vestidos bahianos, relacionados con aspectos religiosos, ligeros y atrevidos atuendos cariocas, tradicionales prendas gaúchas de Río Grande do Sul.

Los brasileños participaron en todas las ediciones de la Fiesta. Ya en el Parque de las Naciones, la colectividad construyó una de las primeras y más completas casas. La misma representa una vivienda colonial del norte de Brasil de la época del Imperio. En su edificación se pueden observar detalles arquitectónicos que remontan a las viejas casonas del norte brasileño, sobre las costas del atlántico en la región de Bahía, zona que recibió la mayor influencia de la arquitectura portuguesa.
La casa fue proyectada por el arquitecto Julio Argentino Golik. Además, del hogar de los integrantes de la numerosa colectividad, esta etnia posee una plaza parquizada y con juegos infantiles sobre la avenida Sarmiento de la ciudad de Oberá.
La casa brasileña está ubicada en un lugar estratégico dentro del parque. Actualmente está pintada con vivos colores que le otorgan vida al sector. Además, durante las pocas, pero muy frías noches de invierno en esta región del país, los integrantes de la colectividad encienden el gran hogar con el que cuenta la casa, por lo que el ambiente, lejos de ser similar al cálido clima nordestino, igual invita a permanecer en el lugar degustando un pé de moleque o bien una buena caipirinha que allí preparan.
Afuera, en el patio de la casa, la colectividad ofrece comida y tragos al paso.

Frutas tropicales para saborear, sobre todo en el típico desayuno brasileño

La casa típica brasileña. Una de las más coloridas colectividades, comenzando por su sede, siguiendo por sus trajes y culminando con el humor de sus integrantes.