Alemania – La Colectividad

ALEGRÍA ESPUMANTE de un pueblo

La inmigración alemana a nuestro país cobró mayor firmeza luego de la II Guerra Mundial. Al centro de la provincia de Misiones arribaron a mediados de 1913 las primeras familias, entre las que se destacan Gradenecker, Barun, Fellemeier, Murner, Rudel, Kurle, Kastner, Schartzwelcer y Rehe Unfuhrer, aunque luego y con mayor afluencia comenzaron a formar parte de la próspera colonia las familias: Lohr, Ruff, Ulrich, Machnau, Diedrich, Bauer, Schuster, Vasse Rocholl, Tiemann, Kurtz, Waller, Holl, Baetke, Kaechele, Hierhelzer, Hartwig, Joerg, Dietrich, Fischer, Blasig, Haus, Westfahller, Faust, Fried,Wintersinger, Schellbach, Finke, Hasstrasser, Bruner, Singer, Werner, Mathei, Endrich y Biechteler.

Con un rumbo en común. Los alemanes se unen al tradicional desfile apertura de la fiesta con carruajes y bandas musicales.

El sector Oeste de la ciudad fue el principal asentamiento de los pueblos germanos que eligieron esta zona de Misiones para echar raices, muy cerca de los nórdicos, aunque con el correr de los años comenzaron a diseminarse por todas las colonias vecinas donde pronto se integraron a la vida comunitaria de la por entonces Yerbal Viejo. Se dedicaron principalmente a tareas agrícolas.

En general, mantuvieron muy buenas relaciones con sus vecinos suizos, italianos, japoneses, ucranianos y polacos con quienes, tradicionalmente, compartían festejos en comunidad.
La colectividad posee su casa típica en el Parque de las Naciones que representa a una vivienda rural. El espíritu teutón contagia alegría a la fiesta con su pegadiza música que ensambla acordeones, trompetas y clarinetes, estos últimos infaltables en toda orquesta alemana.
Durante la realización de los festejos del inmigrante, por la casa típica del Parque se vió la actuación de conjuntos venidos directamente desde Alemania, además de la Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe y locales. También vinieron artistas de Paraguay y Brasil.

Así, se popularizaron en esta región los valses, polcas y melodías alemanas.

La típica fachada germana. Está decorada con coloridas flores, forma parte de la construcción que se encuentra en el Parque de las Naciones

Si bien de cada una de las regiones que comprende la República Federativa germana, la etnia local especialmente se identifica con la vestimenta tirolesa, ellos prefieren camisas, generalmente blancas, pantalones cortos, algunos sueltos, otros ajustados a las rodillas, decorados tiradores, medias blancas con pompones rojos a la altura de las rodillas y calzan comunmente zapatos de calle. Todo el atuendo se cierra con un clásico sombrero de tela que luce una pluma y diversos adornos que forman parte de una colección de diminutos objetos traídos de lugares visitados.

Ellas, por su parte, se inclinan por las blusas con coloridos bordados con una amplia y larga pollera. Además, llevan sombreros decorados con flores naturales o secas.

La Colectividad Alemana de Oberá representa a un antiguo pueblo del nordeste de Europa, de origen germano.
A lo largo de la historia, Alemania ha tenido un conflictivo pasado político que culminó, en la primera mitad de este siglo, con su división provisoria, después de la II Guerra Mundial.
A pesar de todo su pueblo nunca perdió su identidad cultural, racial e histórica, lo que le permitió lograr nuevamente su unificación definitiva, hace aproximadamente una década.