Polonia
Recorriendo el Parque de las naciones y cada una de las casas tipicas, se encuentra no solo gastronomia sino, colorido, trajes, ballets y parte esencial de esta Fiesta, aquellos que la hacen. Seres que dan todo de si y que hace muchos años trabajan por ella.
Angela Androsczuk de Okulsczyk, esposa de un inmigrante polaco, Enrique, trajina de aquí para alla y mientras tanto nos comentó que trabaja desde que nació la Fiesta del inmigrante, y que desde entonces está abocada a la cocina de la colectividad, aunque hubo algunos años en que se desempeñó como parte dela Federación de Colectividades. Luego, de vuelta al ruedo con el mismo amor de siempre, acompañando a su esposo nacido en Polonia y quien construyó paciente e inclaudicablemente la casa típica de Polonia en el Parque de las Naciones.
“La satisfacción -nos expresaba, es ver como esto crece año a año y cómo la gente sale conforme de nuestra Casa con la atención que le damos y, mientras pueda seguir caminando va a seguir trabajando en lo que le gusta en la Fiesta Nacional del inmigrante. Por suerte, dijo, tenemos un grupo muy lindo y numeroso en la cocina, donde éste año estrenamos un plato absolutamente típico y elaborado por un polaco que se cocina artesanalmente con un proceso de varias etapas, el Bigus, una exquisitez, que también incluye vino en su preparación”
No hay horario de llegada ni de salida para trabajar en la cocina. Ni durante la Fiesta, ni durante el resto del año; cuando cumplen con los servicios en distintos eventos que se contratan en la Casa Típica. “En cada edición siempre hubo como este año, más de un día en que nos vemos casi desbordados y eso nos da más impulso para seguir trabajando con más fuerza”.
Angela nos contó entre sonrisas, que no recuerda haber salido a disfrutar de las instalaciones del Parque “ni aún en tiempos en que la Fiesta se realizaba en el Complejo Deportivo municipal!, a excepción de “unas escapadas” que se hacía para ver bailar a sus hijos y nietos en el Ballet Polaco. O cuando fue al escenario como Reina Mayor a representar a la colectividad, ya que la cocina consume todo el horario disponible.
Para las siguientes generaciones -visiblemente emocionada, dejó un mensaje: “La Fiesta debe sentirse adentro de uno mismo, y que el trabajo en la colectividad debe tener un recuerdo dejado por cada uno de los que dediquen su tiempo. La alegría queda en el ambiente y se nota que eso se traspasa ya, de una generación a otra. 32 años, que no son poco”.
Ucrania
Su nombre es Luis Kaleñuk, está en la colectividad desde la segunda edición. Es el que propuso que a la riquísima cerveza artesanal que se elabora en la Colectividad Ucraniana, se la llame Saporoshi, en honor a la fortaleza y rudeza de ésta, para recordar a los bravos cosacos que renacían en esplendor y fuerza cada vez que fuera necesario hacerlo. 32 años de la Fiesta, a Vito –así lo llaman sus allegados, le dejan muchos sentimientos, recuerdos y anécdotas. Tanto de los cuerpos de ballets que le tocó dirigir, como su labor en la cocina de la Casa Típica de Ucrania en el Parque de las naciones. Todo lindo -nos manifestaba con una amplia sonrisa.
Alejado ya de las danzas típicas ucranianas, ahora sirve a su colectividad con la misma pasión y dedicación de siempre, dejando todo en cada ocasión. Ahora la etapa es total en la cocina, compartiendo con la gente, aprendiendo constantemente y comprendiendo que si se ama lo que se hace, cualquier lugar que le encomienden es el indicado para hacer lo mejor; pero siempre en esos dos lugares, el ballet y la cocina, un lugar desde donde se propone deleitar a los comensales en cada uno de los turnos que le toque cubrir. “Ya soy como un emblema de la Fiesta” nos afirmaba entre risas, esa que no abandono ni un momento durante la entrevista.
En su mensaje a los que vendrán pidiendo paso en la colectividad, les dejó una que también lo encontró emocionado: La Fiesta es lo mejor que tenemos los obereños y tenemos que defenderla siempre. Hay que ayudar aunque en algunos casos no se esté de acuerdo con algo, eso es querer la Fiesta, y es lo que ella se merece.

Isabel Beitia de Zabala
España
Isabel, una vazca de nacimiento, es para muchos uno de los personajes más reconocidos en lo que va de la historia de la Fiesta nacional del Inmigrante. Siempre atenta y cordial, nos recibió mientras le daba su aporte a una de las paelleras chicas “con lo que quedaba”, porque la paellera grande, con una circunferencia aproximada al metro cincuenta ya había quedado vacía. Como cada una de las veces que cocina y supervisa Isabel Beitía de Zabala, es un éxito total en la Colectividad Española.
Con su brillante sonrisa, esta apasionada inmigrante nos indicaba que lleva 32 años dando todo lo que sabe y puede a esta Fiesta a la que considera magnífica desde el momento mismo en que se la gestó. Tanto que es la socia número uno de la Colectividad Española de Oberá.
Impecable al momento de los elogios -por los manjares que pasan por sus manos, esta dulce persona, con una exactitud adorable y sin falsa modestia nos decía “bueno, hacemos de todo… Todos aprendieron a cocinar, todos pusieron el empeño, el amor y la pasión de hacer bien las cosas y hoy en día nos encontramos con todo este regalo de la gente. Que nos felicita, que salen contentos de la Casa Típica y con ganas de volver nuevamente”.
A la pregunta de qué significa para ella trabajar especialmente en la cocina, nos respondía: “es un homenaje a todos aquellos que vinieron antes que nosotros, y encontramos esta Argentina Hecha, Grande y Poderosa. Y al referirse a la Paella, dijo que es una Paella tradicional. Pero que cada vez “nos” sale mejor, y que su elaboración requiere de todas las horas necesarias “que nos demanden nuestros invitados a disfrutarla. Ya venimos preparando la base de antemano, así en veinte minutos, después de agregarle los frutos de mar y el arroz, la Paella pedida ya está en la mesa”.
Brasil
Antonio Vera (Nene) esta hace 22 años en la Fiesta, es galetero y esta a cargo del sector.
No puede salir del karma de hacer galeto en todos lados que va, porque su fama de buen galetero ya trascendio la colectividad “ Soy colaborador de la parroquia Santa Rita, alli tambien hago galetos”, sostuvo.

Antonio "Nene" Vera
El grupo es muy dicharachero, todos trbajan a la par pero tambien todos se divierten, chistes, cantico y hasta un baile cada tanto acompaña a este nutrido grupo de cocineros y cocineras.
“La asistencia este año está dentro de los parámetros previstos , tenemos una estadistica de ventas y estamos dentro de lo que todos los años se venede, se habla de unos 350 platos de galeto, pero depende de los espectáculos y el publico, porque la Noche Universitaria solo se come comidas al paso”, indicó.
Dijo que le ha tocado “hacer 860 platos en una noche años atrás, ahora andamos por los 350 o 450 platos por noche de galeto solamente, lleva unos 45 minutos prepararlo”, explicó.
Sostuvo que esta es una Fiesta donde se pone mucho amor, sino no se podria hacer. “No podemos ver los espectáculos, pero nos divertimos con quienes vienen a la casa tipica”, precisó.
Todos tienen la misma responsabilidad, no hay uno mas importante que otro. Trabajan unas 50 personas.
Así son nuestros personajes elegidos, un ejemplo del tesón que sin claudicar, nos legaron inmigrantes que no tuvieron, ni tienen, temor alguno a los desafíos.
Tal vez el éxito de la Fiesta Nacional del Inmigrante se deba a ese ingrediente (secreto para quien no lo vé) que es la valentía de enfrentar una prueba que se tiene que superar en cada edición. Con un mismo espíritu, un mismo objetivo y una misma pertenencia.
